⚠️ Historical Documentation Notice
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Real History, Deborah Lipstadt and the Internet Documentos sobre la Campaa para la Historia Real Me hace sentir as de seguro. Desde la lejana, en una prisin alemana, me parece escuchar a Ernst Z. dicindome que no9 de Marzo del 2005 (Mircoles ) Missouri — Arkansas FUI DESPERTADO a la una de la maana por unos fuertes golpes en la puerta. Los ignoro, pero los golpes continan.
Miro por el visor de la puerta, lo cual revela lo que parece ser un hombre fornido vestido con unos pantalones de mezclilla. Aseguro el gancho de la puerta mientras la abro tan slo unas pulgadas. Dos hombres con uniformes de polica. Uno de ellos, el blanco, me dice que las patentes de mi Chevy Suburban rojo estn vencidas (su colega es un negro fornido con un gorro de lana).
Primero dejo el gancho de la puerta puesto y les pido que me muestren sus credenciales de la polica, lo cual no les gusta – si bien tampoco me muestran ninguna identificacin, salvo sus uniformes, los cuales pueden ser comprados por cualquiera en Internet.. “Chequeamos las patentes y nos aparecen como vencidas”. Les digo que eso es responsabilidad de Avi, ya que es un auto arrendado. “Es Key West su residencia permanente seor?” dice el blanco.
Han pedido en recepcin que les muestren mi registro. Saco el gancho de la puerta, si bien todo parece bastante raro para m. Miran por sobre mi hombro hacia la habitacin oscura. “Podra simplemente apartarse seor?”, dice el blanco. “Cul es la naturaleza de su ocupacin?”. Son lo bastante corteses. Les digo que soy un escrito y ofrezco mostrarles mi pasaporte britnico. “Qu hace usted aqu seor?” — “soy un escritor que ha conducido 1.100 millas desde Omaha hasta Baton Rouge, que est muy cansado”.
An no confo en ellos. Pueden ser cualquier persona usando un uniforme. El negro me dice “puedo verlo?”, indicndome el pasaporte, luego de un momento asiente y me lo devuelve. Eventualmente se van. Puede que sea una visita normal, si bien algo tarde — a causa de la ms estricta seguridad producto del Patriot Act y del auto-inflingido “terrorismo” de este pas. O puede ser algo ms siniestro.
MUCHAS donaciones han llegado al sitio web desde que ayer anunciara que no hemos recibido ninguna en diez das! Das haute hin , pero necesitamos fondos para sobrevivir. US$600 Dlares en dos das. El enemigo, sin embargo, est recurriendo a cada vez ms sucios trucos. Me informa alguien por e-mail: “Saba que el siguiente mensaje aparece bajo el link a su pgina cuando hago una bsqueda Google con su nombre: Sitio Web del desgraciado negador britnico del holocausto David Irving.
Contiene las ltimas noticias acerca de l, as como artculos reproducidos de la prensa mundial acerca deEs diferente de lo que apareca antes, y me pregunto si tendr algo que ver con Google y su poltica de libertad de expresin en Alemania”. EN LONDRES la batalla legal est llegando a su clmax.
El 14 de Marzo la Corte tendr su ltima audiencia, de toda la tarde, acerca de mi aplicacin para que Deborah Lipstadt deba pagar todos los costos de su equivocada demanda sobre mi patrimonio – una peticin que ahora debi retirar. El que pierde lo paga todo. Lo que das es lo que recibes. Montones de documentos usados como limpia-pies, etc.
Sus abogados, Mishcon de Reya, lanzan una nueva declaracin diciendo que “Los costos de la Profesora Lipstadt defendindose de la demanda por injurias presentada por David Irving llegaron a £1,360,551.98” — ms o menos US$2.5 millones. (Su editorial desembols otros tres millones de libras en materia de pagos). S, seguro: Una humilde y correcta de profesora de la Emory University puede conseguir esa cantidad de dinero.
De hecho, ella no pag nada: ella incluso se ha vanagloriado de ello, con lujo de detalles. Sus costos –que consistier
on mayormente en las cuantiosas (un curto de milln de dlares) sumas pagadas a los testigos expertos para comprar sus opiniones — fueron cubiertos por un consorcio de los enemigos tradicionales de la libertad de expresin, los que le pagaron tambin unos buenos honorarios. Como ya se ha dicho, una tontuela; lo que Lenin habra llamado “un idiota til”. Mi abogado Adrian Davies , que me representar en la Corte el Martes, me informa: “Ninguna otra accin es requerida de su parte”.
Le respondo que ellos parecen estar lanzando una buena cantidad de dinero tras su error: “Le el Artculo de Lipstadt en el Nova Law Review , y he cambiado mi opinin sobre ella: una tontuela indefensa en el mar, en una balsa rodeada por tiburones a diestra y siniestra”. UNA COMPAA NEOYORQUINA me pregunta “Sera posible tener acceso total para filmar sus compromisos en Chicago, as como para seguirlo?”
Antes de dejar Independence, Missouri, a medio da, para conducir otras cuatrocientas millas hasta Louisiana, lleno el estanque en una estacin de servicio por cuarenta y cinco dlares — an muy barato para los estndares ingleses. Miro las patentes del Chevy. El vencimiento es en “Diciembre 2005” –les quedan otros nueve meses. As que la historia de la polica era falsa. Qu sorpresa.
Mientras sigo sorprendido por lo sucedido, recuerdo que el polica blanco dijo que en la recepcin le haban mostrado mi registro. En el hotel no saban cul de los autos era el mo, cmo supieron qu nombre preguntar? El Chevy Suburban con las patentes “vencidas” podra haber pertenecido a cualquiera de los cientos de huspedes — pero ellos ya saban mi nombre. As que qu fue todo eso? Un robo? Un trabajo de reconocimiento? O seguridad domstica?. Me hace sentir as de seguro.
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